martes, 31 de marzo de 2015

Hallan indicios de reservorios de plata, zinc y oro en Oruro

El Servicio Geológico y Minero (Sergeomin) encontró, luego de hacer trabajos de prospección y exploración en su primera fase, indicios de yacimientos mineros en el distrito de Culta, Oruro. La Gobernación destinó más de 1,9 millones de bolivianos.
"Es una primera fase de prospección y exploración, que demandó 1,9 millones de bolivianos, en la cual se reportó complejos de plata, zinc y oro. Ahora vamos a entrar a la segunda fase, en la que se hará trabajos de geofísica para iniciar la perforación a diamantina, trabajos con los que tendremos resultados más eficientes”, informó ayer el secretario de Minas de la Gobernación de Oruro, Jhonny Motiño.

Según informes de Sergeomin, la primera fase demoró un año y un similar periodo tomará la segunda fase, para la cual se requiere al menos 8 millones de bolivianos.
Culta pertenece al municipio de Challapata, de Oruro, y los trabajos geológicos se desarrollaron en 114 kilómetros cuadrados.
El director de Sergeomin, Grover Salamanca, confirmó que en el lugar de estudio se pudo identificar un posible potencial mineralógico de plomo, zinc, cobre, estaño y plata.
Dijo que son resultados preliminares de una primera fase, por lo cual se recomendó continuar la prospección con trabajos de topografía, mapeo complementario, geofísica y finalmente exploración, lo cual incluye perforación de ocho pozos a diamantina.
El interés de la Gobernación de Oruro, que firmó un convenio de trabajo con el Sergeomin, fue fundamentalmente para avanzar en la prospección y exploración del departamento, con el objetivo de identificar nuevos y potenciales yacimientos mineralógicos.
"Por el momento se ha hecho la primera fase, que tiene buenos resultados. Como Gobernación y como Secretaría Departamental de Minería, estamos muy satisfechos por el trabajo que se ha venido cumpliendo en su primera fase, y seguramente a partir de los próximos meses vamos a entrar en una segunda fase con el trabajo de geofísica”, dijo Salamanca.

Motiño agregó que la geofísica servirá para iniciar el trabajo de perforación a diamantina, etapa que dará resultados más certeros y que incluso podrá reportar informes sobre el volumen, la calidad y potencialidad que tiene el yacimiento minero.
Con la nueva Ley de Minería, Sergeomin tiene la tarea de identificar áreas mineras.

Los proyectos
Proyección Sergeomin proyecta realizar durante este año trabajos de prospección y exploración en 15 áreas mineras, con una inversión de 78 millones de bolivianos. Los recursos provendrán de las regalías obtenidas este año.
Zonas Entre las áreas que se desarrollarán en la fase inicial de la cadena minera, están la prospección de los distritos La Española y Villazón, para lo cual se aprobó 1,5 millones de bolivianos; el mapeo geológico y prospección básica en Uyuni, Quechisla ( dos millones de bolivianos); la prospección y exploración en los distritos de Tapacarí y Capinota.
Este trabajo se impulsará en siete departamentos; no incluye a Pando y Beni porque sus regalías mineras no son significativas.

Gobierno rechaza pedido de subvención a Fencomin

Los pedidos de subvención estatal y condonación de intereses por maquinaria recibida del Estado, planteados por los mineros cooperativistas, fueron rechazados ayer por el ministro de Minería, César Navarro.

En declaraciones a radio Fides, Navarro dijo ayer que sólo se atenderá el pedido de inyección de recursos al Fondo de Financiamiento para la Minería (Fofim) para que los mineros cooperativistas tengan acceso a créditos.

Al respecto, el ejecutivo nacional de Fencomin, Alejandro Santos, dijo anoche que “esa debe ser la posición de él (refiriéndose a Navarro)” y señaló que su sector acordó con el presidente Evo Morales que una comisión evalúe el impacto del bajo precio de los minerales para ver la pertinencia de la subvención.

La semana pasada, los mineros cooperativistas presentaron al Gobierno un plan de contingencia para enfrentar la caída del precio de los minerales que consiste en recibir subvención estatal, que se anulen los intereses y multas por la transferencia de equipos y maquinaria del Estado, a través de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y en inyectar recursos al Fofim.

Santos dijo entonces a Erbol que la baja de los precios del zinc, plata, plomo, estaño, oro y en general de todos los minerales motivó a que las cooperativas presenten la propuesta.

Sin embargo, después de una reunión sostenida anoche en La Paz con el presidente Morales, Santos dijo estar confiado en que los precios de los minerales volverán a su nivel anterior; pero, de no ser así, dejó en manos de la comisión de técnicos de Fencomin y del Gobierno el determinar si el sector debe recibir subvención del Estado.

“Tenemos optimismo que la cotización (de los minerales) va a volver a su estado normal, así quedaría en statu quo el pedido y ya no habría nada de qué hablar”, dijo. Respecto a la comisión técnica, dijo que aún no empezó su trabajo y que todavía no se determinó quiénes serían sus miembros.

Sobre la deuda de 35 millones de bolivianos, sin contar multas e intereses, que los cooperativistas tienen con el Estado, Navarro dijo a los medios que “todas las cooperativas van a honrar la obligación que tienen, porque tienen que pagar los equipos y maquinarias que han sido entregadas por la Comibol. Por lo tanto, no habrá ninguna donación de equipo, sino cada cooperativa pagará lo que corresponde y lo que ha establecido como monto adeudado”.

Recordó que varias cooperativas mineras del país recibieron de Comibol, en la década del 90, volquetas, martillos y compresoras que no pagaron.

Santos dijo que “hay un decreto que está encaminado (...) para que se anulen intereses, moras y sanciones. No pedimos condonación de la deuda, vamos a pagar porque son bienes del Estado; pero queremos pagar precio justo”.

Sobre la reunión de anoche con Morales, evitó dar detalles dando a entender que se precisa más tiempo para avanzar y poder hacer comentarios.

RECURSOS AL FOFIM

El Gobierno accedió a otorgar recursos para el Fofim, informó anoche Alejandro Santos, dirigente máximo de Fencomin. “La cifra no se puede anunciar pero sí,eso va adelante este desembolso para Fofim. Nosotros apreciamos que puede ser mínimamente unos 100 millones de dólares porque la cooperativas estamos sobre las 1.600 cooperativas y 180 mil cooperativistas”, expresó.

Karachipampa exportará 80 tn de lingotes de plomo

El ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro, anunció que desde hoy se exportarán las primeras 80 toneladas de plomo producidas en la Empresa Metalúrgica de Karachipampa, en Potosí.
La autoridad no confirmó el país de destino, sólo adelantó que mediante la Comibol se tienen garantizados los mercados de Perú y Estados Unidos.
"En homenaje al 1 de abril (aniversario 470 de la fundación de Potosí), vamos a exportar 80 toneladas de plomo al mercado internacional. A través de la Comibol se está garantizando fundamentalmente, entiendo, un mercado peruano y americano”, informó, según una nota de prensa.
Adelantó que entre abril y mayo de este año se prevé vender otras 100 toneladas de plomo al mercado internacional, lo que demuestra que el producto es aceptado en otros países por su alta pureza, de 98,9%.
"Los productos que hemos fundido y refinado en Karachipampa estarán en el mercado mundial”, remarcó.
Karachipampa es un proyecto de 1977, a pedido de los movimientos sociales de Potosí, pero su construcción concluyó en 1984 con una inversión de 108 millones de dólares, y estuvo a cargo del consorcio alemán Klockner-Sidech.
El 10 de septiembre de 2014, el presidente Evo Morales presentó los primeros lingotes de plomo del complejo metalúrgico, con una capacidad de producción anual de 51.000 toneladas de metales puros.

Balance sobre las políticas de industrialización de la minería

Un ejemplar del libro que plantea la tesis "De la salmuera a la batería. Soberanía y cadenas de valor; Un balance de las políticas de industrialización minera del gobierno del MAS 2006 – 2013" cuyos autores son Antonio Rodríguez Carmona e Iván Aranda Garoz, nos permite (citando la fuente) aprovechar una serie de datos relacionados con problemas por los que atraviesa la minería nacional.

Una de las principales apreciaciones señala que "la burocracia es el principal obstáculo para el desarrollo de la industria minera en Bolivia" cita un estudio en el que se evidencia el retraso de al menos cuatro megaproyectos industriales en el sector, "que también sufren la falta de capital humano y económico, de mercado local y de acceso a la tecnología.

La apreciación indudablemente es resultado de una investigación, aparte de una serie de hechos claramente observados en el proceso de querer "reactivar" la minería boliviana, situación que se arrastra desde el cierre de las minas en la década de los 80 y cuando centenares de mineros fueron "relocalizados" aunque tal figura se trató de un retiro masivo con el reconocimiento de cierto tipo de beneficio económico, que convirtió a los exmineros, en transportistas del servicio público o comerciantes informales en una gran mayoría.

Un aspecto interesante del material que tenemos a mano, aclara que ha sido posible su edición, gracias a una alianza entre el Centro de Investigaciones Sociales de la Vicepresidencia de Bolivia y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), lo que implica un reconocimiento oficial a las condiciones negativas que postergan el cumplimiento de metas en materia de minería y metalurgia.

El coautor del libro, Antonio Rodríguez Carmona, señala que: "No cabe duda de que las barreras de acceso a la tecnología, la falta de personal cualificado, la restricción de capital y la estrechez del mercado boliviano se revelan como enormes dificultades para industrializar la minería en Bolivia. Sin embargo, la investigación concluye que el principal cuello de botella reside en la gestión administrativa. Son las trabas burocráticas el principal obstáculo para gestionar las empresas industriales. El marco institucional boliviano – Ley Safco, Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz y otros procedimientos de control y auditoría – no está concebido para alentar la gestión de empresas estatales". Una explicación concreta sobre un asunto plenamente vigente.

Haciendo memoria, hay que recordar muchas opiniones y planteamientos surgidos en ámbitos próximos a la minería y metalurgia, en torno precisamente al atraso en definir estrategias que pongan en marcha los denominados megaproyectos del sector, el caso de los recursos evaporíticos para la producción del litio, la explotación de hierro en el Mutún, la habilitación optima del sector metalúrgico con el complejo de Karachipampa y la puesta en marcha del horno Ausmelt en la fundición de Vinto en Oruro, son temas con puntos suspensivos, pues por diferentes causas y efectos, no están marchando como debería ser.

Hay otras trabas en el desarrollo de proyectos menores, no menos importantes que los anteriores, por ejemplo el caso de las fundiciones de zinc para Oruro y Potosí, el caso de Corocoro con el cobre catódico, la planta de Capurata que no abastece de azufre para la producción de ácido sulfúrico en Eucaliptus, la postergación en planes de prospección y exploración minera, porque que no existe reglamentación en la Ley Minera que permita el manejo de regalías para esos fines de avance en materia de emprender nuevos proyectos. Qué decir de Mallku Khota, un yacimiento ya evaluado y definido como potencialmente rico y de proporciones parecidas a San Cristóbal, está bajo un nuevo proceso de observación.

Con la caída del precio de los minerales en el último periodo las cosas se han puesto más delicadas para la actividad minera, especialmente en el sector estatal por la baja permanente en el precio del estaño que puede poner en riesgo el límite de equilibrio en los costos de operación. Según el ex ministro de Minería, Dionisio Garzón, la cotización tope no debe ser menor a los 8,50 dólares por libra fina de estaño, para poder hablar de operaciones rentables, sin embargo en la actualidad el precio de la libra fina descendió a un promedio de $us 7.90 por LF. que representa un alto riesgo de recuperación.

Por otra parte, hay que recordar el planteamiento concreto de los trabajadores mineros asalariados de hace meses atrás, exigiendo una urgente reestructuración de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) para convertir a esa empresa en un ente productivo y no meramente administrativo. El avance es lento y no se han dado muchas luces sobre lo que se hace al respecto.

Según los autores del libro De la salmuera a la batería, "La reestructuración de la Comibol es el primer paso que debe dar el Gobierno para acelerar los proyectos de industrialización del sector". La Comibol que tiene a su cargo los emprendimientos estatales del sector, dicen:" Es una de las entidades donde no entró el proceso de cambio".

Hay otro análisis muy revelador en el libro, cuando se argumenta: "La coexistencia de varias culturas organizativas en su interior, los procedimientos rígidos de reformulación del POA, la dificultad para elaborar proyectos a diseño final, las limitaciones para terciarizar servicios y realizar licitaciones internacionales, las restricciones para disponer de fondos de contingencia, o la falta de un reglamento de ventas, son algunos de los problemas que aquejan a la estatal" (Comibol), explica uno de los investigadores.

El estudio sobre "La salmuera a la batería soberanía y cadena de valor" de Antonio Rodríguez Carmona, investigador en materia de industrias extractivas, e Iván Aranda Garoz, experto en tecnología del litio y estrategias de industrialización aborda un diagnóstico de industrialización minera sobre la base de información cualitativa y cuantitativa, que busca enriquecer el actual debate en torno a la reestructuración de la Comibol. Los autores presentan un balance general de la implementación de las políticas de industrialización minera durante el gobierno del MAS (2006-2014), a partir del análisis de los proyectos y empresas más relevantes del sector minero metalúrgico estatal y la realización de 50 entrevistas a diferentes actores.

El informe que llegó a Perspectiva Minera gracias a la diligencia de un destacado colaborador de nuestro suplemento, añade en otra parte de su presentación que: "La investigación pretende trazar un diagnóstico consolidado del sector para enriquecer el debate sobre la reestructuración de Comibol. La construcción de una visión compartida a cerca de los problemas que atenazan a la política de industrialización minera, así como la identificación de buenas prácticas, pueden ser valiosos para la discusión".

El elemento interesante de este trabajo es que su publicación avalada desde la vicepresidencia y con carácter de difusión abierta, permitirá analizar otras contingencias de la realidad de nuestra minería, así lo haremos en próximas ediciones.

Exportarán 81 t de lingotes de plomo

El proceso de industrialización minera empieza a generar sus primeros ingresos económicos con la exportación de las primeras 81 toneladas de lingotes de plomo.
El ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro, anunció que se exportarán las primeras 81 toneladas de plomo producido en la estatal Empresa Metalúrgica de Karachipampa.
“La próxima semana, homenajeando nuestro 1 de abril (aniversario 470 de fundación de Potosí), vamos a exportar 81 toneladas de plomo al mercado internacional”, informó el ministro de Minería.
Adelantó que entre abril y mayo de este año se prevé vender otras 100 toneladas de plomo al mercado internacional, lo que demuestra que el producto es aceptado en otros países por su alta pureza de 98,9%.
“Es decir, los productos que hemos fundido y refinado en Karachipampa estarán en el mercado mundial”, remarcó.

Fencomin pide recursos ante bajos precios

A fin de paliar las bajas cotizaciones de los minerales en el mercado internacional, la Federación de Cooperativas Minera de Bolivia (Fencomin) demandó anoche al presidente Evo Morales una inyección económica de 100 millones de dólares.
Tras la reunión sostenida en Palacio de Gobierno, el principal dirigente del sector, Alejandro Santos, remarcó haber abordado con el Jefe de Estado que se pueda inyectar un factor económico a lo que es el Fondo de Financiamiento para la Minería (Fofim), mediante el cual, las cooperativas mineras puedan acceder para paliar la baja de precio de los minerales en el mercado internacional.
“Mi aprecio y el de las Federaciones será $us 100 millones, porque las cooperativas estamos arriba de las 1.680 cooperativas y somos más de 180.000 cooperativas en todo el país”, señaló el dirigente sindical.
Santos expresó su confianza porque los precios internacionales de los minerales volverán a la normalidad, sin embargo, recordó que es una obligación del Gobierno prever en ese tipo de situaciones.
Compra de minerales
En ese mismo contexto, Santos informó que junto a los presidentes de las distintas federaciones de cooperativas, también se solicitó al Primer Mandatario ampliar la compra de mineral para su procesamiento en la planta Metalúrgica de Vinto.
“En este sentido quiero indicar que los compañeros queden tranquilos, ya que en Vinto la compra limitada de producción minera, a partir de mayo será abierta”, prosiguió.
Recordó que cuando la Empresa Metalúrgica de Vinto, Oruro, tenía límites para sus compras las federaciones de cooperativas no sabían dónde entregar su producción.
Finalmente informó que ante la proximidades de Congresos Ordinarios del sector, se solicitó al Jefe de Estado atender su pliego de peticiones.

lunes, 30 de marzo de 2015

La minería se estanca por ausencia de exploración

La actividad minera del país sobrevive a merced de los yacimientos explorados hace muchos siglos atrás. Según expertos, dicho contexto no ha cambiado en las últimas seis décadas a partir de la Revolución del '52, al contrario, mencionan, que con el actual Gobierno la minería se encuentra estancada por falta de nuevas inversiones en exploración y,por consiguiente, las condiciones jurídicas para que ello ocurra en el plazo inmediato es incierto. Ante este panorama, hay alerta porque las reservas, con el paso del tiempo tienden a agotarse, argumentan los expertos.

"El problema principal es la falta de inversión que se arrastra por varios años. Lamentablemente esta situación acompaña al actual gobierno de Evo Morales. El último proyecto de exploración minera reciente fue la que se iniciaba en Malku Qota (Potosí) y eso fue intervenida el 2012 y quedó actualmente en nada. Entonces si no hay inversión no habrá exploración y menos nuevas reservas", sentencia Henry Oporto, sociólogo y estudioso en el tema.

Un contexto preocupante. El investigador Pablo Poveda, a través del libro "La veta del conflicto, ocho miradas sobre conflictividad minera (2010-2014)", contextualiza que la producción nacional de minerales (al 2013) ha superado el millón de toneladas anuales de los cuales el 73% corresponde a la gran minería privada, un 22% a las cooperativas y un 5% a la estatal Comibol.

Esa realidad explica que el Estado, a través de la Comibol (Corporación Minera de Bolivia) y las entidades descentralizadas como FOFIM y Sergeomin están lejos de encarar y avizorar políticas mineras a largo plazo. En cambio la gran minería privada, se encuentra en la incertidumbre de constantes amenazas de toma de minas y avasallamiento, lo cual hace prever un estacamiento mayor hacia una minería más tecnologizada y desarrollada dicen los consultados por El Día.

El economista Armando Méndez manifiesta que actualmente hay una alarmante declinación de la producción minera en el país por la ausencia de la exploración de nuevas minas que reemplacen a las ya agotadas. "Somos un país que no gozamos de la confianza de la inversión extranjera por la ausencia de seguridad jurídica, crónicos problemas sociales, ausencia de política mineras realistas y alta inestabilidad funcionaria", puntualiza.

Algunos mencionan incluso, que ni los Barones del Estaño (Hockchil, Patiño y Aramayo), en la primera mitad del siglo XX, nos heredaron las minas nacionalizadas con nuevas inversiones en tecnología y el descubrimiento de nuevas vetas mineralógicas del país. "Esto comienza desde la creación de la República, pasando por la Revolución del '52 y hoy se acentuó más con la nueva Constitución Política del Estado (CPE), que enfatiza la explotación de los recursos estratégicos como la minería, como una labor exclusiva del Estado, desplazando el rol de la iniciativa privada y el capital externo", argumenta el economista Germán Molina.

Una descripción sucinta. Jorge Espinoza, autor del libro "Incierta Minería", señala que las reservas mineras de un país se determinan realizando trabajos de exploración, aspecto en el que Bolivia está en tremendo déficit desde hace muchas décadas atrás. "En cuanto a proyectos grandes, luego de 1952 solo entraron en operación las minas Kori Kollo (1984) y San Cristóbal (2007), que introdujeron la minería masiva a cielo abierto. En otros países la puesta en marcha de este tipo de operaciones es rutinaria", señala.

Además, describe que las inversiones y labores de exploración son mínimas en Comibol, luego de haber dispuesto de los recursos necesarios por los altos precios de los minerales (lo que no ocurrió antes), realizó trabajos mínimos e insuficientes de exploración. "Está destinando más fondos para exploración pero no serán suficientes. Tampoco hay inversiones privadas en exploración por la falta de seguridad jurídica y por la falta de un sistema tributario minero competitivo y estable", puntualiza el autor.

En tanto, Molina complementa que la minería, así como está, no tiene futuro inmediato porque se privilegia a cooperativistas mineros que depredan el medio ambiente y desarrollan empleos de baja calidad, sujetos a precios internacionales elevados; caso contrario piden al Estado les subvencione para evitar pérdidas", remarcó.

Por su parte, José Padilla, estudioso e investigador en tema energético, atribuye el actual estancamiento de la minería, a la falta de políticas de Estado. "Con la actual Ley Minera 1333, si bien se habla de inversión en exploración, en los hechos tiene muchas trabas. El problema es que la ley la convierte muy burocrática cualquier posibilidad de nuevas inversiones al hacer inherente toda iniciativa a la licencia ambiental. Dicho trámite por lo menos requerirá dos años. Esos aspectos, en lugar de motivar nuevas inversiones, las estanca", dijo.

Actualmente, San Cristóbal es la inversión más grande de la historia minera del país con $us 1.400 millones. En la década del '90 Inti Raymi para ampliar su producción en su mina Kori Kollo invirtió 160 millones de dólares. En tanto Comibol, luego de la nacionalización de las minas de Patiño, Hochschild y Aramayo, empezó a operar 24 minas, que por diversos motivos (especialmente la caída de precios) fueron cerrando paulatinamente. "Debido a las cambiantes e incoherentes políticas mineras, que no privilegiaban la exploración, no puso en marcha una sola mina nueva", precisó Espinoza.

Además, Padilla sintetizó que un país mientras no explora, no tiene innovación tecnológica y no genera condiciones, por lo que será imposible cambiar el timón de la minería actual. "Necesariamente se requieren incentivos en la parte de las inversiones mineras y en la parte de licencia ambiental para que nuevos capitales puedan ingresar pensando en la exploración de nuevos yacimientos", señaló.

Situaciones permisivas. Marco Antonio Gandarilla, director del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), cuestiona el papel permisivo de la nueva Ley Minera, en la que el Estado en los hechos pierde el control al dejar suelta la actividad minera a expensas de las más de 1.600 cooperativas del país, cuyo desarrollo es precario en tecnología y seguridad laboral. A eso se suma el escaso rol protagónico que tiene ante la empresas transnacionales. "La política actual es permisiva con este tipo de inversiones rapiñas. En su momento denunciamos que la nueva Ley Minera alienta la presencia de testaferros que adquieren derechos mineros con fines especulativos", señaló.

Asimismo describe que la inversión extranjera se concentra en la etapa extractivista, busca de yacimientos de dónde extraer materia prima, la misma que es procesada industrialmente en los países de origen de las empresas transnacionales que finalmente adquieren el mineral. "Ellos controlan los precios y de este modo cada vez (como ocurre en el período actual de precios a la baja) adquieren más y más volúmenes de materia prima a cambio de menos dólares", puntualizó.

“Son los países quienes seducen a los inversionistas y no a la inversa”, dice Espinoza, al citar que las empresas que harán exploración (que inicia el ciclo minero) cuentan con capitales limitados que los invertirán en los países que ofrezcan las mejores condiciones y en este sentido Chile y Perú, por ejemplo, anualmente han captado miles de millones de dólares. "Como Chile ha endurecido su sistema tributario, ahora Perú es el destino favorito de las inversiones mineras. La inversión extranjera para buscar nuevos yacimientos en Bolivia es nula", finalizó.

Palpable
Comibol: lejos de ser la empresa estratégica minera

Resultados. En el último período del actual gobierno de Evo Morales, la empresa estatal de Comibol se relanzó para constituir en el ente matriz de la política minera del Estado, lo cual hasta el momento según los datos que reflejan la misma entidad solo ha sumado números rojos a su manejo financiero con las minas bajo su control como son Colquiri y Huanuni.

Huanuni. Según el estudio e investigación del experto Jorge Espinoza, Comibol solo obtuvo utilidades por los precios altos del estaño registrados hasta el 2012. Además, señala que de 1.000 trabajadores hasta octubre de 2006 aumentó a 5.000.
En esa medida se Incrementó salarios, precios de contratos y bonos en forma desmedida, de manera que el costo de labor mensual de 800.000 dólares en 2006, aumentó a más de $us 8 millones en 2012.

Alarmante. Además explica Espinoza que si la labor subía a $us 5 millones, el Estado hubiese percibido mensualmente en forma adicional $us 3 millones, lo que haría $us 36 millones por año y $us 288 millones desde 2007 a 2014. "En lugar de ello Huanuni ya tiene pérdidas que se irán incrementando. Colquiri volvió a ser operada por Comibol desde junio de 2012, felizmente el manejo salarial mucho más racional que el de Huanuni le permite tener utilidades", apuntó.

Pesimismo
La realidad contrasta con los anuncios

Distancia. Según los expertos, nada de lo que el gobierno anuncia en términos de inversión en proyectos mineros hasta hoy se han plasmado en realidad. Citan como ejemplo el tema de Karachipampa, cuyo complejo polimetalúrgico, luego de varios intentos, recién comenzó a producir lingotes de plomo y plata el último trimestre de 2014, pero sin tener claro el mercado de exportación. Recientemente se anunció la inverión de $us 25 millones para ajustar todos los equipos de ese complejo industrial, ubicado en el departamento de Potosí.

Proyectos. En cuanto a los proyectos de Comibol, la fundición de Telamayu produce anualmente 12 toneladas de bismuto metálico y es un completo fracaso. La planta hidrometalúrgica de cobre de Corocoro produce cobre catódico de alta pureza, pero apenas algo más de un tercio de lo planificado. La producción de carbonato de litio en el Salar de Uyuni no arranca a pesar de casi siete años transcurridos desde que se inauguró. En criterio de Espinoza, el método de evaporación solar elegido para concentrar el litio no funcionará.

Precámbrico. La mayor fuente de riqueza minera de Santa Cruz está a expensas de las cooperativas mineras con altos costos ambientales.

Punto de vista

Henry Oporto
Sociólogo y Analista en temas mineros

"Si no hay inversión no habrá exploración minera"

"El problema de la minería actual se debe a la falta de inversiones. Y si tal cosa no hay, obviamente no habrá exploración minera, que deriva en la falta de reservas por lo que no habrá nuevos proyectos mineros.

Actualmente solo están trabajando cuatro empresas privadas que vienen operando en el país de un conjunto mayor de capitales que se tenía anteriormente. Me refiero a San Cristóbal, al proyecto San Bartolomé de la empresa Manquiri, la empresa San Vicente y Sinchi Huayra. Estas lamentablemente se han reducido a lo que estaban haciendo antes, no han aumentado sus operaciones, no han hecho nuevas exploraciones, están explotando lo que ya había antes. Las empresas y las actuales operaciones mineras se ecuentran muy limitadas. Todo esto nos muestra un panorama de estancamiento de la minería boliviana, a causa de la falta de inversiones.

Con respecto a Comibol, el protagonismo que el gobierno en el discurso político buscaba, no guarda ninguna relación con lo que es la realidad misma de esta corporación. Se sabe que las empresas que dependen de ella como Colquiri, Huanuni están trabajando casi a pérdida y con dificultades financieras muy grandes. Solo van camino a convertirse en una carga para el Estado, que probablemente si no lo está haciendo ya, terminarán siendo subvencionadas. Por tanto, no tiene capacidad para invertir y menos reactivar la minería boliviana".